Deja que me siente...

Deja que me siente

Por un momento a tu lado;

más tarde terminaré

el trabajo que me espera.

 

Lejos de tu mirada,

me canso enseguida;

mi trabajo es pena

y me siento perdido.

 

Contigo encuentro la vida,

los susurros y suspiros,

tengo mil trovadores

en la corte de tu amor.

 

Deja que me siente

Cara a cara;

quiero cantar la alegría

de pertenecerte.

                                                  Rabindranath Tagore

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Comentarios: 14
  • #1

    Masticating Juicer (viernes, 12 abril 2013 06:59)

    This is a great post! Thanks for sharing!

  • #2

    Centrifugal Juicer (domingo, 21 abril 2013 16:38)

    I shared this on Myspace! My friends will really want it!

  • #3

    Sergi (miércoles, 19 junio 2013 08:18)

    ¡Qué gran post! Esto se merece que lo vea todo el mundo

  • #4

    Cristina (martes, 03 junio 2014 19:57)

    Me encanta el texto, te hace reflexionar de una forma muy personal!!

  • #5

    holabb (martes, 05 mayo 2015 13:44)

    Es un poema muy bonito y profundo que expresa gran devocion hacia otra persona. Esto merece la pena que lo vean todos.

  • #6

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  • #7

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  • #14

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LA SUAVE INICIATIVA INICIATIVA

 

El Padre llama a mi puerta buscando un hogar para su hijo.

- El alquiler es barato, de verdad le digo.

- No quiero alquilarlo, quiero comprarlo -dice Dios.

- No sé si querré venderlo, pero puedes entrar y echarle un vistazo.

- Sí, voy a verlo -dice Dios.

- Te podría dejar una o dos habitaciones.

- Me gusta -dice Dios-. Voy a tomar las dos. Quizá decidas algún día darme más. Puedo esperar.

- Me gustaría dejarte más, pero me resulta algo difícil; necesito cierto espacio para mí.

- Me hago cargo -dice Dios-, pero aguardaré. Lo que he visto me gusta.

- Bueno, quizá te pueda dejar otra habitación. En realidad, yo no necesito tanto.

- Gracias -dice Dios-. La tomo. Me gusta lo que he visto.

- Me gustaría dejarte toda la casa, pero tengo mis dudas.

- Piénsalo -dice Dios-. Yo no te dejaría fuera. Tu casa seria mía y mi hijo viviría en ella. Y tú tendrías más espacio del que has tenido nunca.

- No entiendo lo que me estás diciendo.

- Ya lo sé -dice Dios-, pero no puedo explicártelo. Tendrás que descubrirlo por tu cuenta. Y esto sólo puede suceder si le dejas a él toda la casa.

- Un poco arriesgado, ¿no?

- Así es -dice Dios-, pero ponme a prueba.

- Me lo pensaré. Me pondré en contacto contigo.

- Puedo esperar -dice Dios-. Lo que he visto me gusta.

¿FE?

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La fe no es un sexto sentido, ni una iluminación sobrenatural, por más que sentimos que es Dios quien la genera. La semilla de la fe está plantada en el mundo y en las personas, y su forma de germinar tiene que ver con nuestras vidas, historias y opciones.

La fe no se consigue por puños, pero tampoco es, sin más, una revelación como caida del cielo. Tiene algo de opción y de salto al vacío. Tiene que ver con tu historia, con tus opciones, con las respuestas que has ido encontrando, con la manera en que te asomas a una Palabra que otros recogieron pero que se te dice de nuevo a ti. Tiene que ver con las personas que te han ayudado y las que no; tienen que ver con tu capacidad de cambiar en la vida razón y corazón, deseo y sentido común, imaginación, esperanza y realismo.

En el fondo es la capacidad de adentrarse por senderos no impuestos.

No es tener todas las respuestas, sino muchas preguntas.

No es tener la verdad, sino creer que puede uno aproximarse a ella.

No es creerse perfecto, sino aspirar a un Dios que es plenitud.

Es intuir la trascendencia y querer asomarse  a ella, aun sabiendo  que nuestro conocimiento siempre será  limitado.

Es acercarse a una palabra compartida por muchos y descubrir que es palabra dirigida a ti.

Es una disposición, un deseo y un contenido.

Es encontrar y ser encontrado por quien te busca.

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¿QUIÉN ES TU MAESTRO?

Desde que mi voluntad,
está a la tuya rendida
conozco yo la medida
de la mejor libertad.
 
Ven Señor y toma,
las riendas de mi vida
de tu mano me fío
y a tu mano me entrego
que es poco lo que me niego

si yo soy tuya y tú eres mío
 
A fuerza de amor humano
me abraso en amor divino.
La santidad es camino
que va de mi a mi hermano

 
Me dí sin tender la mano
para cobrar el favor
me dí en salud y en dolor
a todos, y de tal suerte,
que me ha encontrado la muerte,
sin nada más que el amor.

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LA FE ES UNA CONSTANTE BÚSQUEDA

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VEN ESPÍRITU

Ven Espíritu Santo. Despierta nuestra fe débil, pequeña y vacilante. Enséñanos a vivir confiando en el amor insondable de Dios nuestro Padre a todos sus hijos e hijas, estén dentro o fuera de tu Iglesia. Si se apaga esta fe en nuestros corazones, pronto morirá también en nuestras comunidades e iglesias.

Ven Espíritu Santo. Haz que Jesús ocupe el centro de tu Iglesia. Que nada ni nadie lo suplante ni oscurezca. No vivas entre nosotros sin atraernos hacia su Evangelio y sin convertirnos a su seguimiento. Que no huyamos de su Palabra, ni nos desviemos de su mandato del amor. Que no se pierda en el mundo su memoria.

Ven Espíritu Santo. Abre nuestros oídos para escuchar tus llamadas, las que nos llegan hoy, desde los interrogantes, sufrimientos, conflictos y contradicciones de los hombres y mujeres de nuestros días. Haznos vivir abiertos a tu poder para engendrar la fe nueva que necesita esta sociedad nueva. Que, en tu Iglesia, vivamos más atentos a lo que nace que a lo que muere, con el corazón sostenido por la esperanza y no minado por la nostalgia.

Ven Espíritu Santo y purifica el corazón de tu Iglesia. Pon verdad entre nosotros. Enséñanos a reconocer nuestros pecados y limitaciones. Recuérdanos que somos como todos: frágiles, mediocres y pecadores. Libéranos de nuestra arrogancia y falsa seguridad. Haz que aprendamos a caminar entre los hombres con más verdad y humildad.

Ven Espíritu Santo. Enséñanos a mirar de manera nueva la vida, el mundo y, sobre todo, a las personas. Que aprendamos a mirar como Jesús miraba a los que sufren, los que lloran, los que caen, los que viven solos y olvidados. Si cambia nuestra mirada, cambiará también el corazón y el rostro de tu Iglesia. Los discípulos de Jesús irradiaremos mejor su cercanía, su comprensión y solidaridad hacia los más necesitados. Nos pareceremos más a nuestro Maestro y Señor.

Ven Espíritu Santo. Haz de nosotros una Iglesia de puertas abiertas, corazón compasivo y esperanza contagiosa. Que nada ni nadie nos distraiga o desvíe del proyecto de Jesús: hacer un mundo más justo y digno, más amable y dichoso, abriendo caminos al reino de Dios.

TE BUSCO

 

Te busco cuando no te veo…

A veces me pregunto dónde estás. Cuando se me hace duro el silencio o la escucha. Cuando miro alrededor, y no descubro destellos de tu presencia. Cuando la duda me atenaza, y me lleva a sospechar de todo. Cuando me siento cansado, herido, vulnerable…O, simplemente, cuando, aun estando bien, te echo en falta, porque el ruido, la prisa o las rutinas me hacen olvidarte un poco. Y por eso hoy me vuelvo a ti y te digo, Señor, dame tu luz.

 

Te busco, porque estás ahí

¿Dónde estás, cada día? En los rostros conocidos, y tal vez en los  anónimos cuya mirada se cruza con la mía. En los amigos lejanos y en los próximos. En el trabajo diario. En los aciertos y en los errores. En las decisiones que hay que tomar. Estás en el silencio, como susurro, y en la noticia, como grito. Me hablas en sentimientos y en palabras, en reflexiones y encuentros. Y por eso hoy me vuelvo a ti y te digo, Señor, enséñame a reconocerte.

 

Que te busque siempre.

No me dejes perder la  inquietud por buscarte. Tal vez en muchos momentos ni seré consciente de ti. Pero no me dejes acostumbrarme. Que siga ahí la inquietud, la sed, el deseo, la pregunta.  Que no me venza la rutina ni el cansancio. Que no te dé por supuesto, porque cada día  eres nuevo. No me dejes acomodarme en lo que ya sé de ti y de tu proyecto, porque hay tanto por descubrir… Y por eso  hoy me vuelvo a ti y te digo, Señor, que no deje de buscarte.

 

Yo te busco…

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  • #1

    Bego (sábado, 16 mayo 2009 00:42)

    Te busco... tanto... me pierdo...tanto... pero Tu, siempre Tú, llegas con viento recio, con una fuerza de Luz que me inunda y ante la cual no puedo negar que existas. Llegas siempre gritando VIDA, ALEGRÍA, SENTIDO, CALOR, TERNURA... todo infinito e inabarcable y a la vez cercano y humano. En cada día, en lo cotidiano y en lo pequeño está Tu Gran Obra, auqneu a nosotros nos cueste verla, porque andamos buscando la grandeza en las mentiras que nos creamos. Pero tú, siempre Tú, nos sigues amando con es silencio misterios y libre. Nos amas sin razones, nunca dijiste a tus amigos alguna razón por la que amarlos, sólo, amaste, amas hasta el extremo.

    Mañana, volveré a sentir que me amas, quizás, vuelva a bajar la vista y mirar hacia otro lado. Pero tú, siempre Tu, volverás a preguntarme bajito, con tu ternura, "¿me amas? Yo te llevo tatuada en la palma de mi mano". Caminar...

  • #2

    María (viernes, 22 mayo 2009 01:19)

    Te busco cuando no te veo...
    cuando mis palabras se aturullan sin saber expresar lo q cada día vas escribiendo en mi corazón. Me pierdo en los vaivenes de ilusones q tratan de dibujar TU rostro "acomodándoTE" a mis pasos, sin dejar que sólo TU sea Quién los traze... Me pierdo al no dejarme sorprender a cada instante por TU Amor, q a veces se esconde a mis ojos q miran pero no ven. Me pierdo en el ruido dónde TU voz se hace tenue y no logro reconcerTE. Me pierdo... pero TU permaneces, me encuentras de nuevo y susurras a mi corazón adormilado: "YO estoy dónde tú estas"
    Señor, que no deje de buscarte...

JESÚS DE NAZARET

JESÚS DE NAZARET

¿Cómo dejarTe ser sólo Tú mismo,
sin reducirte, sin manipularte?
¿Cómo, creyendo en Ti, no proclamarte
igual, mayor, mejor que el Cristianismo?

Cosechador de riesgos y de dudas,
rebelador de todos los poderes,
Tu carne y Tu verdad en cruz, desnudas,
contradicción y paz, ¡eres quien eres!

Jesús de Nazaret, hijo y hermano,
viviente en Dios y pan en nuestra mano,
camino y compañero de jornada,

Libertador total de nuestras vidas
que vienes, junto al mar, con la alborada,
las brasas y las llagas encendidas.

Pedro Casaldáliga

 

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ESPÍRITU

TIEMPO DE CAMBIAR

TIEMPO

TIEMPO... tiempo para mí, para los demás...

Tiempo de saltar, tiempo de parar...

Tiempo, mucho tiempo, cada cual sabrá en qué tiempo está

Tiempo de actuar, tiempo de observar,

en el tiempo está todo la Verdad

Y tú ¿en qué tiempo estás?

¿Tú tiempo es el tiempo de Dios?

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  • #1

    Bego (lunes, 09 febrero 2009 22:26)

    Cada cosa tiene su tiempo, pues a cada día le basta su propio afán. No hace mucho que descubrí, ( parece mentira que haya cumplido ya los 21) que la vida no es una línea recta, que no hemos de vivir siempre igual. Es fantástico descubrir, en verdad, en qué tiempo nos hayamos y, en consecuencia, qué nos toca vivir, cómo hemos de acogerlo. Tiempo de escuchar o de hablar, de actuar o de esperar, de saber y de dudar, de arriesgar o de parar. Mi Dios me da oportunidad de descubrir que tiempo tengo hoy... creo que ahora es TIEMPO DE ESPERAR. Y los frutos ya vendrán..

  • #2

    María (domingo, 15 marzo 2009 03:29)

    ¡A cada día le basta su afán!
    Qué será el tiempo...? compañero furtivo en esta vida incansable que continua siempre. A veces en la oscuridad d las sombras o en presencia de la luz más cegadora, la vida pasa, continua, como si tuviese premura por llegar a su destino. No corre pero tampoco descansa, no se detiene (aunque a veces lo deseemos) sólo permanece siempre en camino. Tanto la alegría como la tristeza son sentimentos pasajeros que vendrán a visitarnos en ese caminar; pero la vida es algo más que sentimientos, la vida se mueve y ama y resiste y lucha y sonríe y grita... asentada en certezas. Si perdemos eso empezaremos a caminar sin rumbo; cuando todo depende y todo es relativo, cuando el espíritu del hombre se vacía para llenar sus bolsillos, su ego, su "algo", su "yo", entonces perdemos el norte, la capacidad de amar, de salir de nosotros mismos; perdemos quizá nuestra propia humanidad al intentar actuar exclusivamente como "humanos". Posiblemente tan sólo hemos de SER humanos.
    Es tiempo de poner mi reloj en "hora" y dejar que sólo marque el ritmo de Dios.

¿SER SANTO?

¿Qué significa ser santo?

y tú.... te atreves

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SÉ QUE EXISTO SI ME NOMBRAS TÚ...

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  • #1

    Dolo (lunes, 12 enero 2009 18:01)

    Existo por TI. Me lo pregunto o lo afirmo. Un simple simbolo cambia todo. ¡¡¡¡?¿?¿?¿.
    Por muchas vueltas que de en mi vida, por su muchos conocimiento que desee adquirir, por mucho tiempo que viva... si no es por TI,que sentido tendria.
    No existe otra, y nos creemos omnipotentes en manejar materias y en hacer ciencias, si todo viene de TI, que podre yo descubrir con mis manos, sin buscar en TI. Que ilusa me siento cuando creo que puedo hacer cosa por mi misma, si en TODO estas TU.
    Gracias por dar a mis ojos conexiones directa, con mi corazon y mi neocortex.

A CADA DÍA LE BASTA SU AFAN

La oración consiste en ponerse en presencia de Dios con las manos y el corazón abiertos. Hay muchas cosas en mi vida a las que yo me aferro y tengo como agarradas en un puño: mis cualidades, por supuesto, pero también mis cosas inmateriales, mi trabajo, mis estudios, mi situación, mis amigos, mis ideas, mis principios, mi imagen. Si abriera el puño se quedaría allí de todas maneras; no se caería nada a pesar de tener las manos abiertas…

 Pues bien eso es la oración. Al cabo de un rato se consiente en permanecer así con las manos abiertas: el Señor vendrá, echará un vistazo, mirará mis manos para ver lo que tengo, quizás se quede sorprendido, ¡cuántas cosas!. Pero luego me mirará:

— ¿Me permites llevarme este pedacito?, me dirá.

— Por supuesto, le diré, puedes llevártelo. Para eso estoy aquí con las manos abiertas.

A lo mejor el Señor me mira de nuevo y me pregunta:

— ¿Me permites poner otra cosa en tus manos?

Y yo responderé:

¡Claro!

La oración no es propiamente una búsqueda. La búsqueda supone cierta impaciencia, una actividad. Hay que hacer algo. La oración, en cambio, es una espera. La espera pone el acento en el otro, en el que viene. De mi parte sólo puedo aguardarlo. Esperar es expresar mi impotencia, mi insuficiencia y esta es mi actitud ante Dios.

No puedo forzar a Dios para que venga. Lo más que puedo hacer es esperar y estar presente. Orar significa dejar las prisas. Dios es quien controla. Vendrá cuando lo crea oportuno. Orar es tener fuerza para escuchar y renunciar a mi “independencia”.

A cada día le basta su afan
A_cada_dia_le_basta_su_afan_1738.pps
Presentación Microsoft Power Point 1.2 MB

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Me enamoré...

CONFIESO QUE ME ENAMORÉ…

 

No os asustéis. Tal vez no es el mejor momento para empezar un comentario abierto haciendo una confesión de este tipo, siendo yo fraile.

Pero no tengo más remedio que confesar que me he sentido seducido por la mirada de Dios. Una mirada que me rescato de mi propio afán de cumplir expectativas. Era el tiempo en que uno vivía permanentemente en la comparación de otros. Todavía recuerdo vivamente el nombre y los dos apellidos de los que mejor jugaban al fútbol… Yo los miré siempre de lejos, con la envidia no disimulada, asumiendo mal mi mediocridad.

Hoy tengo que confesar que su ternura, su paciencia conmigo hicieron algo que todavía hoy me conmueve, cuando tengo la clara tentación de admitir los fantasmas de las competencias, cuando me miro en el espejo de otros sin aceptar con gozo y con humor mis pobrezas y mis pequeñas virtudes. Su ternura alzó mi barbilla y me dijo: “mira delante… no te quedes en tus torpezas, que anidará en ti la amargura. Yo amo a los que son capaces de perdonarse y nacer”

 

Poco a poco la sensación de una mirada dentro de mí fue dando paso a otra manera de jugar y sanear mis agobias y días grises… Confieso que algo fue ocurriendo lentamente en esos lugares donde se teje la confianza o anida el recelo. Y caigo en la cuenta de que esa mirada es como una permanente voz diciéndome:

“Seguirás perdiendo el sentido (un poco loco si que estoy) y seguirás  cayendo, pero te pido solo que seas suficientemente humilde para dejarte recoger.”

 

Confieso que esta convicción me sigue conmoviendo y que desde entonces siento que el peso de la vida no descansa sobre mis espaldas, que no me pide que sea fuerte, que sea perfecto, que tenga la respuesta acertada… solo me pide creer que mi vida le importa, que no voy ni vamos a la deriva, que de todo fracaso, de todo dolor, de toda decepción y vacío… me recogerá su mano… Él infundió en mí la convicción de que es imposible contentar a los hombres y por eso es tan importante querer y amar sin esperar, entregar y dejar que brote la semilla que Él quiera.

 

Confieso que he sido seducido  por un Dios que teje, con mis pecados y mis pobrezas el deseo de seguir buscando su Rostro: hace ya tiempo que uno de los faros y de las alegrías que mueve mi historia son aquellos versos de Juan de la Cruz:

 

“Buscando mis amores

Iré por esos montes y riveras,

Ni cogeré las flores

Ni temeré las fieras

Y pasaré los fuertes y fronteras.”

 

Confieso que sigo buscando mi amor… y reconozco de manera especial la ternura de ese amor (de Dios y su guiños) que Él me ha ido regalando y que, mientras voy de camino, me dejo seducir por la brisa de Dios hecha cercanía en aquellos que ahora pintan de colorines mi vida, en tantas ocasiones quebrada y perdida… mi amiga, mi hermano, mi madre, un abuelillo… todo es un mismo amor… solo uno.

 

¡Ojala se os regale a todos esa mirada y esa ternura, que ponga en pie vuestra vida y pinte de colores los rincones grises de esa preciosa aventura que es vivir…!

 

Miguel Marque Calle

Amar no es acertar

 

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Tu Resurrección